La Guerra del Software
Día tras día una guerra se libra desde hace ya muchos años. Esta guerra permanece oculta de los ojos de la mayoría de los ciudadanos, que no tienen medios o conocimientos para acceder a la información. Sin embargo, la guerra del sofware afecta a todos, y puede afectar de manera crítica en un futuro. Por ejemplo, Internet ahora es residencia de miles de servicios gratuitos, pero esto podría cambiar. Internet podría convertirse en una serie de servicios de pago centralizados bajo el dominio de Microsoft, ya sea por ella misma o con su licencia.
Actualmente la guerra se libra principlamente por dos contendientes, con una serie de aliados en sus bloques. De un lado una gigantesca multinacional llamada Microsoft. Una empresa que genera miles de millones de dólares al año, cuyo propietario, Bill Gates, es el hombre más rico del mundo. Del otro lado GNU/Linux, tras el cual hay miles de programadores voluntarios de todo el mundo.
Microsoft se encuentra prácticamente sola en la batalla, y es altamente impopular entre los que conocen el mundillo. Ella y su dueño son motivo de insultos y parodias por toda la red. Sin embargo Microsoft es el gigante de esta historia. Su sistema operativo está instalado en más del 90% de los hogares y en la mayoría de las empresas. Él solo es capaz de enfrentarse a todas las empresas de la competencia, y de hecho estaba acabando con ellas.
Sorprendentemente, el único rival al que teme Microsoft no es una empresa ni tiene millones de dólares. No está gestionado por grandes hombres de negocios, ni producido por los programadores mejor pagados. GNU/Linux está siendo llevado a cabo por entusiastas, gente que cree en lo que hace y no busca el beneficio económico. La clave está en que la política de Microsoft hacia una empresa competidora es comprarla o hundirla económicamente, pero ¿cómo podría hacer esto contra algo que no tiene dueño? ¿Cómo hundir a voluntarios que no cobran por lo que hacen?
Creo que ste documento te puede
resultar muy interesante, así que, por favor, trata de leerlo entero
aunque se a trozos (sé que es un poco largo). Pon el puntero sobre las
imágenes para ver una explicación sobre ellas (la mayoría).
Recuerda pon el puntero sobre las imágenes.
Recuerda pon el puntero sobre las imágenes.
Recuerda pon el puntero sobre las
imágenes, que me he matado a poner comentarios.
Campeones de la Guerra
del Software (por bando)
Todos los países reclaman en su tradición tener héroes que han marcado
las diferencias en batallas. En los mundos de fantasía esto es más
cierto. Presentamos los héroes de cada uno de los bandos de la guerra.
Gente que ha desequilibrado la balanza y que ha cambiado el mundo. Cada
uno está colocado con su nación, perdón su bando.

Microsoft:
Empresa casi exclusiva de software que está en situación hegemónica y
que por sus prácticas es blanco del odio de muchos informáticos y
usuarios. Su producto estrella es Windows, aunque también son
importantes Internet Explorer, Office y un sin fin de programas.

William Henry Gates III (Bill Gates): Su madre, aunque
profesora,
tenía participación en varias empresas. Su padre era abogado. Estas dos
vocaciones influyeron en su hijo, un empresario que ha sido llevado a
los tribunales una vez tras otra y muchas a la vez. Fue a una
universidad que costaba tres veces menos que su colegio. Esta
universidad era Harvard. No terminó la carrera porque con su amigo Paul
Allen empezó a forrarse con Microsoft, la empresa que fundaron juntos.
Gates es un genio, pero al contrario de lo que piensa la gente, no es
un
genio de los ordenadores, sino de los negocios, el gran visionario del
negocio de la informática. El único programa que se le conoce fue a
medias con Paul Allen, y tampoco fue de excesiva complejidad (aunque sí
en poco tiempo).

Paul Allen: Compañero del colegio
de
Bill Gates y cofundador de Microsoft, de un carácter algo más orientado
al trabajo informático. Cuando la empresa iba viento en popa, contrajo
la enfermedad de Hodkin, una alteración del sistema linfático que va
produciendo cánceres (perdón si no lo he explicado bien). La enfermedad
se apartó de las tareas de Microsoft. Afortunadamente Paul Allen fue
del
grupo del 10% de personas que superan la enfermedad, pero Gates estaba
resentido por haberle abandonado y no permitió que volviera a
Microsoft.
Aún así se llevó dinero suficiente para crear un par de empresas,
participar en muchísimas y comprar un equipo de béisbol y otro de
fútbol
americano.

Steve Ballmer: Este hombre no tenía
nada que ver con la informática, pero fue el tercero que se unió a la
empresa. Actualmente es presidente (aunque Bill es el dueño). Aparte de
presidente se ha convertido en algo así como el payaso de Microsoft,
imagino que como intento de hacer simpática a la empresa. Podéis ver
sus payasadas más famosas: Developers y Dance
Monkey (a este tío el día menos pensado le da un infarto). Hace
poco
viajó a España a convencernos de los peligros del software libre.






Una industria obsoleta

En un principio los ordenadores tenían un uso científico, especialmente
dedicados al campo militar. Después se crearon programas de gestión
-bases de datos, contabilidad...- y empezaron a ser una herramienta muy
potente en las grandes empresas. Los ordenadores eran máquinas muy
pesadas. Normalmente era un ordenador central al que se podían conectar
los empleados mediante terminales. Además había una visión monolítica
de
la informática. Cada empresa producía el hardware, el sistema operativo
y todos los programas de aplicación para una computadora. No era
posible
encontrar software para un ordenador más que de la casa que lo
fabricaba.
A mediados de los 70 la industria informática se
caracterizaba por esta percepción y por una falta de visión increíble.
Los informáticos de entonces se parecían poco a la visión del hacker
moderno. Eran tipos muy serios que trabajaban para empresas muy
ejecutivizadas. El principal error de la mayoría de estas empresas fue
no darse cuenta con suficiente antelación de algo que estaba demandando
el mercado, especialmente entre jóvenes geeks: un ordenador personal.
Los visionarios

A partir de aquí la historia se bifurca en dos iniciativas
que acabarán cruzándose. De un lado Steven Jobs y Stephen Wozniak
fundan
Apple, creando el primer ordenador de la casa (en esto medio engañaron
a
la empresa que tenía derechos sobre los inventos de Wozniak, la cual no
se interesó por una cosa tan poco útil como una computadora personal).
Wozniak era el que curraba en la máquina, el genio del ordenador,
mientras que Jobs era el genio de las finanzas. Tuvieron que vender
pertenencias muy valiosas para poder fabricar los primeros modelos,
pero
la empresa creció espectacularmente y empezaron a ganar millones a
porrones.

Por otro lado, y simultáneamente, Bill Gates y Paul Allen
fundan Microsoft, que obtiene la licencia para desarrollar el sistema
operativo de la primera computadora personal: la MITS-Altair 8800. Al
estilo de Microsoft vendieron la piel del oso antes de cazarlo. Estos
empollones trabajaron intensivamente para implementar BASIC, un obtuso
lenguaje de programación, en la computadora, y lo hicieron bien.
Estas fueron las últimas líneas de código que se le conocen a Bill
Gates.
Un sistema rápido y sucio
Pero el verdadero golpe lo dieron gracias a IBM.
Esta
empresa era una de las líderes en la informática de las empresas, pero
también fue una de las que por su corta visión se había quedado atrás
en
la brecha de los ordenadores personales. Para salvarse se pusieron a
hacer un ordenador personal lo más rápido posible, y para ello tomaron
piezas de otros fabricantes, por ejemplo, los procesadores de Intel,
teniendo como resultado el IBM PC. Esta peculiaridad ha provocado la
revolución actual y es clave para entender el mundo de la informática
hoy día, como explicaré después.

Igual que IBM trajo componentes de otras empresas, el
sistema operativo se lo compró a Microsoft. Pero dónde estuvo la clave
del éxito de Microsoft fue en la licencia, de un tipo jamás visto hasta
entonces. En vez de pasar a ser el sistema operativo propiedad de IBM,
éste seguía perteneciendo a Microsoft, que percibía una cantidad de
dinero por cada copia que editara IBM (imprescindible junto al
ordenador), y además podía venderlo a otras empresas. Y este fue
a
mi juicio uno de los grandes errores de IBM, aunque nos benefició a la
mayoría.
Gracias a que los componentes del ordenador eran traídos
de
fuera, y a que Microsoft mantenía los derechos sobre el sistema
operativo, fue perfectamente legal y plausible realizar clones de los
IBM PCs, que eran 100% compatibles gracias a que el sistema operativo
era de Microsoft, y se podía vender sin mediación de IBM. Surgieron
muchos PCs y se abarataron, llegando a todo el público. Más tarde
aparecieron los PCs clónicos, que en vez de ser fabricados por una
empresa (IBM, HP, Amstrad, etc) se compraban los componentes a las
distintas casas y se montaban directamente en la tienda. Las ventajas
eran infinitas y supuso una segunda revolución de los PCs, pero eso fue
bastante más tarde. Todo esto ha sido lo más positivo que ha podido
pasar en el mundo de la informática. El caso es que de IBM, de otra
empresa o clónico, cada ordenador necesitaba una copia del sistema
operativo de Microsoft, que fue la que verdaderamente se forró con el
asunto (y esta fue la parte negativa).

Pero retrocedamos un poco, ¿de qué sistema operativo
estamos hablando? Pues de ninguno porque Microsoft aún no tenía ningún
sistema operativo. Sí ya habían firmado con IBM, pero les habían
vendido
algo que no tenían. ¿Iban a programarlo? Desde luego que no. Buscaron y
encontraron a un tipo llamado Tim Paterson que había desarrollado un
sistema operativo de andar por casa, el Q-DOS, que significa Sistema
Operativo Rápido y Sucio (Quick and Dirty Operating System). Microsoft
compró el sistema operativo por 50.000 $, una suma bastante generosa
teniendo en cuenta que el sistema estaba condenado en no salir de ahí,
aunque irónicamente este sistema convirtió en líder a Microsoft. La
empresa lo renombró como MS-DOS, aunque la D la cambiaron de Dirty
(sucio) a Disk (disco), que quedaba mejor en ámbitos comerciales,
aunque
creo que describía peor la realidad del sistema.

Quiero resaltar el impacto negativo en los avances de la
informática que supuso el que se emplearan en los PCs un sistema
operativo rápido y sucio como era el MS-DOS. Este sistema carecía de
prestaciones que tenían los sistemas operativos desde los años sesenta.
En un tiempo en que los Apple tenían ya un interfaz gráfico (parecido a
Windows 3.11), los usuarios de a pie nos teníamos que pelear con una
línea de comandos (C:\>) que en sus últimas versiones era más
precaria que la de las primeras versiones de los UNIX (años 60). El
MS-DOS ha sido un lastre con el que hemos tenido que estar cargando
hasta Windows 98, y aún sufrimos por sus consecuencias.

La guerra del Hardware

Bien, puestas así las cosas la guerra había comenzado. Los
principales contendientes Apple e... IBM. Por un lado los ordenadores
de
Apple superaban en muchos aspectos a los de IBM (siguen superando a los
PCs), pero cuyos ordenadores, compatibles, estaban convirtiéndose en un
estándar gracias a su bajo coste y replicabilidad. Por entonces era una
"Guerra del Hardware", a ver quien vendía más ordenadores. Mejor dicho,
ni Apple ni IBM se habían dado cuenta de que la batalla se presentaría
(y ganaría) en el terreno del Software. ¿O sí?
Lo cierto es que Apple se había dado cuenta de que la
batalla se podría ganar mediante el sistema operativo y las
aplicaciones. En este punto tiene mucha importancia el trabajo de unos
ingenieros de Xerox. Xerox era otra empresa de ordenadores, de las
hechas a la antigua, como he mencionado antes. Estos ingenieros crearon
el primer entorno gráfico, que funcionaba mediante un artilugio que
habían inventado y que bautizaron como ratón. Cuando mostraron
semejante
revolución a sus miopes jefes tuvieron un fracaso absoluto.
Acostumbrados a una informática seria en el ámbito industrial, estos
incompetentes percibieron que las mejoras que ofrecían eran únicamente
de carácter estético frente al requerimiento de recursos de memoria y
tiempo. Tampoco les hizo mucha gracia a estos señores tan serios que se
manejara con un "ratón". El proyecto quedó relegado a un uso académico,
como curiosidad. Actualmente Xerox, que pudo convertirse en puntera con
este invento, está relegada a hacer fotocopiadoras y poco más, creo, e
imagino que los ejecutivos se habrán quedado calvos de tanto tirarse de
los pelos.

El caso es que los de Apple pidieron a Xerox ver el
interfaz gráfico, y la empresa lo concedió. Ellos lo copiaron
prácticamente bajo la mirada impotente de sus creadores. Para morirse.
Hay que decir que aunque Apple vio la importancia del
software, su objetivo era tener buen software para vender sus
ordenadores, los únicos que podrían usar ese software. Sin embargo Bill
Gates tenía las cosas mucho más claras

Entra el hippie
Pero antes de avanzar en el tiempo, hay que hacer mención
al surgimiento de un nuevo jugador, de un carácter muy diferente a los
que ya había en la cancha. Richard Stallman no buscaba enriquecerse ni
tenía una gran empresa, ni accionistas. Stallman estaba interesado en
la
libertad.
Stallman era un hacker, no un pirata, sino un experto en
informática apasionado por la programación. Producía software libre
antes de que se inventara el término. Años antes del primer Apple
se incorporó a una comunidad académica que tenía a su disposición
el código fuente del sistema con que trabajaba, manera en la que había
trabajado durante mucho tiempo. Todos compartían el software con todos,
y si alguien de otro grupo quería ver el código, se lo mostraban. A
menudo cogían los códigos que les prestaban otras personas y los
copiaban o modificaban para sus propias aplicaciones. Esta filosofía de
compartir llenaba el espíritu de Stallman. Pero muy a su pesar, las
reglas del juego cambiaron.

Los nuevos sistemas sólo se podían
obtener bajo licencias que limitaban lo que podías hacer con el
software. Principalmente se convertía en un delito compartir tu
software
con tus vecinos. Esto terminó de arruinar la comunidad cooperativa de
Stallman (ya habían tenido otros problemas antes).
No voy a resistirme a copiar un trozo del alegato de
Stallman:
<< Al desaparecer mi comunidad, se hizo imposible continuar como antes. En lugar de ello, me enfrenté a una elección moral severa.
>>La elección fácil era unirme al mundo del software propietario, firmar los acuerdos de no revelar, y prometer que no iría en ayuda de mi amigo hacker. Es muy probable que desarrollara software que se entregaría bajo acuerdos de no revelar y de esa manera incrementara también las presiones sobre otra gente para que traicionen a sus compañeros.
>>Podría haber hecho dinero de esta manera, y tal vez me hubiese divertido escribiendo código. Pero sabía que al final de mi carrera, al mirar atrás a los años construyendo paredes para dividir a la gente, sentiría que usé mi vida para empeorar el mundo.
>>[...]
>> Otra elección, fácil pero dolorosa, era abandonar el campo de la computación. De esta manera no se usarían mis habilidades para mal, pero aún así se desperdiciarían. Yo no sería culpable por dividir y restringir a los usuarios de computadoras, pero ello sucedería igual.
>> Así que busqué la manera en la cual un programador podría hacer algo para bien. Me pregunté: ¿habrá algún programa o programas que yo pueda escribir, de tal manera de otra vez hacer posible una comunidad? >>


Si alguien tenía claro que la guerra se desarrollaría en
el
terreno del software ese era Microsoft. Sin embargo se aprovecharon de
su falsa situación de "jugador secundario". Si se hubiera visto a
Microsoft como el gigante que es hoy, unos y otros hubieran desconfiado
más, pero Bill Gates actuó de puntillas.
Aún produciendo el sistema operativo de los ordenadores de
IBM, esa piel de cordero le permitió trabajar también Apple. Lo que
Apple les pagara fue secundario, lo mejor fue el botín que les robaron.
Microsoft había conseguido la tecnología del interfaz gráfico de Apple,
que estos en su día robaron de Xerox. En 1985 Microsoft presentaba
Windows 1.0 y se iniciaba un proceso jurídico que duraría hasta 1997.



La auténtica guerra había comenzado, y el verdadero adversario se había
descubierto. Demasiado tarde.
La década del dominio

Los años 90 fueron los de la consolidación de Microsoft.
En
1990 lanza Windows 3.0, el primer Windows utilizable y se convierte en
la primera empresa de software en tener ganancias superiores a mil
millones de dólares anuales.
En 1995 lanza Windows... 95, claro. El producto es un
récord de ventas que aún no se ha repetido. Este sistema, aunque no lo
pareciera seguía estando basado en MS-DOS, lo cual es muy triste.
La revolución de Internet pilló despistado a Microsoft,
que
reaccionó tarde. Su primera reacción fue tratar de hacer una red
alternativa propia, pero fue un rotundo fracaso. Su segunda opción fue
tratar de hacerse con el dominio de Internet mediante dos técnicas que
han tenido bastante éxito.
La primera fue realizar un clon del navegador más popular,
Netscape Navigator, llamado Internet Explorer. Ya que era difícil
quitarle el dominio del mercado, Microsoft decidió regalarlo. Internet
Explorer empezó a venir de serie con las nuevas copias de Windows 95.
Ya
que todo el mundo tiene Windows, nadie necesita comprar otro navegador,
por lo que las ventas de Netscape y otros navegadores bajaron en
picado.
Ésto le ha llevado a los tribunales por monopolio, en un proceso que
continúa hoy en día. También dotó a Internet Explorer de capacidad para
leer código HTML no estándar, por lo que algunas páginas sólo se podían
leer con este programa. Otra táctica ha sido introducir en su sistema
operativo rutinas que producían el mal funcionamiento de Netscape.


Otra actuación en la línea fue adoptar Java. Java es un
lenguaje que creó Sun Microsystem para poder hacer programas
independientes del sistema operativo en que se ejecuten. De ahí su
éxito
en Internet, ya que el mismo programa que resida en una página puede
ser
ejecutado desde Windows, Linux y cualquier sistema operativo (moderno).
La puñalada fue que tras adoptar Java, le puso
características adicionales. Así desde Internet Explorer podías
ejecutar
código Java creado en otro sistema, pero el Java creado con las
herramientas de Microsoft sólo era compatible con sus programas. Esto
no
era ningún problema para los usuarios porque Internet Explorer venía de
serie, pero servía para hundir a la competencia. Ésto le volvió a
llevar
a los tribunales, ésta vez por Sun, quien había dado Java con la
condición de que no se saliesen del estándar.

La caída de Apple
Mientras tanto Apple caía en picado. Les era imposible
competir con los ordenadores baratos de IBM, que se habían extendido y
transformado en un estándar. La empresa comenzó a acumular pérdidas.
Entonces apareció una mano amiga. En 1997 Steve Jobs se tragó
su orgullo y hacer una alianza con Microsoft, quien invirtió mucho
dinero para salvar la empresa. A cambio Apple abandonaba el proceso
judicial por los derechos del entorno gráfico y permitía a Microsoft
hacer aplicaciones para Apple, resaltando el paquete Office. Hoy en día
Apple sobrevive en un plano no de líder pero prestigioso, aunque la
gran
mayoría de sus aplicaciones son las producidas por Microsoft (por
suerte
no tienen que soportar Windows). Apple había perdido la guerra del
software, y el precio era la esclavitud, como en las contiendas de la
antigüedad.

Si tengo que hacer un análisis, opino que Apple fue una
empresa visionaria, pero no lo suficiente. El fallo en la visión de
Apple fue su política de no separar ordenador de sistema operativo.
Aunque al principio hubiera podido significar una disminución de la
cantidad de ordenadores vendidos, Apple debió vender su sistema
operativo, de mayor calidad que Windows a otros fabricantes. Aunque
hubiera perdido ventas de ordenadores, se podría haber hecho con el
mercado de los sistemas operativos que ahora le pertenece a Microsoft.
Quizás el MacOS (sistema operativo de Apple) se habría convertido en el
estándar y Apple hubiera ganado el dinero que tiene ahora Microsoft sin
vender un solo ordenador. Además a la larga hubiera crecido la venta de
sus ordenadores, al ser los estándar, que partirían desde una posición
de favor respecto a una competencia compatible. Todos habríamos salido
ganando con un sistema operativo de mayor calidad y una arquitectura
hardware mejor. Aunque posiblemente Apple no fuera mejor en su posición
de gigante que Microsoft.
Pero paradójicamente en la década del
dominio de Microsoft nace su competidor más importante en la
actualidad.
En el mismo año en que Apple cae bajo su ala, se filtra un documento
interno de Microsoft que expresa la preocupación por este nuevo
competidor y los métodos (no muy ortodoxos) que había que emplear para
combatirlo. Estos documentos se conocen como documentos de Halloween, y la
empresa ha tenido que reconocer su veracidad.
Por fin nace el pingüino

Todo empezó de la manera más tonta. Linus Torvald era un
estudiante de informática finlandés, todo un empollón. Como afición
(solamente como eso) empezó a desarrollar un sistema UNIX para PC, más
concretamente en un 386. En su programación se encuentra con obstáculos
que no sabe salvar. En 1991 cambia la historia por accidente al
decidirse a usar una herramienta que empezaba a llegar al alcance del
hombre de a pie: Internet. Escribió en un grupo de noticias (algo así
como un foro), y su carta da risa sabiendo lo que conllevó después: “Estoy haciendo un sistema operativo gratuito,
como hobby, nada grande o profesional como GNU para clónicos 386 y
486”,
decía.
El caso es que Torvald había puesto la semilla, y el resto
lo hizo la revolución de Internet. El proyecto apasionó a mogollones de
hackers que abarrotaron el grupo con contribuciones. Había nacido un
nuevo modelo de trabajo.
En las empresas que producen software comercial de calidad
(esto no incluye a Microsoft), el proceso de programación es muy
riguroso. Están organizadas en jerarquías de empleados. Cada grupo se
ocupa de un aspecto y tiene un jefe, que coordina a los empleados y
revisa todo lo escrito. Cada uno de estos jefes tienen a otro que los
coordina, y se preocupa de que lo producido encaje bien y no produzca
problemas al juntarse. Estos jefes tienen otros, y así. Un cambio en el
software supone la autorización y revisión de muchos jefes y
enfrentarse
a un exhaustivo campo de pruebas. Este es el modelo de los UNIX
comerciales.
El software libre funciona de modo radicalmente distinto,
un modo anárquico a más no poder. Cada programador escribe por su
cuenta. Cuando tiene algo lo envía a la comunidad. Cientos de personas
lo prueban e informan de los fallos, que pueden ser corregidos por el
autor del programa o cualquier otra persona. Paradójicamente este
sistema de desarrollo obtiene los mismos resultados que el anterior:
una
fiabilidad a toda prueba.
Gracias a esta forma de trabajar el avance de Linux fue
espectacular. En los primeros tiempos se publicaba una versión nueva
cada semana. Linux fue operativo en menos de un año.
GNU/Linux
Ahora es cuando toca rescatar la historia de Stallman y
GNU. El objetivo de Stallman era hacer no solamente un núcleo (parte
pura del sistema operativo), sino también todo el conjunto de
aplicaciones para que éste pueda ser útil (editores de texto,
compiladores, el entorno gráfico...). Por alguna razón Stallman había
decidido empezar la casa por el tejado, y hacer primero los programas y
después el núcleo (esto no era problema porque el código era compatible
con cualquier UNIX).
Los programas de GNU ya habían sido implementados con
mucho
éxito, e incluso habían sido adoptados por sistemas UNIX comerciales.
Sin embargo GNU se estaba encontrando con muchos problemas para
implementar el núcleo.
Llegado a este punto tenemos dos sistemas operativos
libres. Uno, Linux, con un núcleo muy bien hecho, pero con gran
carencia
de aplicaciones. Otro, GNU, con muchas aplicaciones de calidad, pero
cuyo núcleo estaba incompleto. ¿Adivináis que pasó?
Pues sí, las aplicaciones GNU fueron adaptadas a Linux y
nació un gran sistema. Por ello Stallman y la FSF reclaman que el
sistema sea llamado GNU/Linux (o Lignux), pues tiene tanto de uno como
de otro. A pesar de ello, por comodidad, me voy a referir como Linux
para referenciar el sistema completo (GNU/Linux).
A pesar de la disputa del nombre (que sigue
abierta),
Stallman y Linus han trabajado juntos muy bien (aunque por separado) y
forman una alianza fuerte en contra del software propietario,
especialmente contra Microsoft. Stallman es algo así como el filósofo o
ideólogo del movimiento, además de ocuparse de dirigir la creación de
muchas aplicaciones que se van demostrando necesarias. Linus es más
ingeniero, y se sigue ocupando del núcleo del sistema. Ambos personajes
son muy queridos en el mundo de la informática, y resulta sorprendente
ver a un empollón como Linus adorado como una estrella del rock.


El mundo aparte de Microsoft
Desde hace un tiempo la comunidad del software libre
recibe
la ayuda de ciertas empresas importantes de la informática. Se ha
formado un bloque para luchar contra el gigante Microsoft. Son
fundamentalmente empresas que temen desaparecer bajo el ahogo del
gigante.
Netscape, Sun, Intel, Nvidia, ATI, Amiga y más
recientemente HP e IBM apoyan de una forma u otra la producción de
software libre y Linux (que luego no pueden vender). Es una agrupación
que a veces se ha llamado WAM, el Mundo Aparte de Microsoft (World
Apart
Microsoft).
El año de la revolución

Y por fin llegamos al 2003. Sí,
estoy convencido de que este año es muy significativo en la guerra.
Llevo apoyando Linux desde hace años y éste año estoy notando
diferencias muy grandes.
Por primera vez he podido ver hablar de Linux en la tele,
incluso en una pregunta del Saber y Ganar. La difusión que ha tenido el
sistema ha sido increíble (comparada con la anterior). Tanto es así que
el Septiembre pasado casi nadie había oído la palabra Linux. Sin
embargo
ahora a todo el mundo al menos le suena.
Creo que esto se debe a varios factores. En primer lugar
los esfuerzos de los miles de entusiastas que trabajan por Linux han
hecho que el pingüino empiece a asomar la cabeza.
El segundo factor es el alcance de los usuarios. En sus
primeros tiempos Linux era un sistema desarrollado por programadores
para programadores. Era tremendamente complicado de instalar, y también
muy difícil de usar si no se conocía el sistema a fondo. Creo que fue
un
error de los desarrolladores, que entusiasmados por el buen
funcionamiento de Linux, y en sus vastos conocimientos, no se daban
cuenta de que su uso estaba fuera del alcance de los usuarios
corrientes.
Afortunadamente esto ha cambiado. Hoy por hoy Linux,
especialmente ciertas distribuciones, es capaz de ser usado por el
usuario más torpe. Afirmo con seguridad que iniciarse en Linux hoy es
tan complicado como aprender a usar Windows. Sólo tienes que
acostumbrarte a saber cuáles son los programas.
El tercer factor es una rebelión que podríamos decir que
empezó muy cerca de aquí, al norte de nuestra Andalucía.
Sé legal, copia LinEx

Extremadura es la región más pobre de la Unión Europea sin
contar la próxima ampliación. El retraso tecnológico e industrial es
muy
agudo. Cuando los extremeños quisieron ponerse al día, se dieron cuenta
de que si querían alcanzar o superar el nivel de otras regiones no
podían empezar la indusrialización desde el principio y siguiendo todos
los pasos, debían encontrar un atajo.
Los extremeños encontraron un área industrial que ahora
está en pleno desrrollo, casi podríamos decir que sigue en pañales, y
que no requería otro tipo de industria previa. Así fue como decidieron
invertir en las Tecnologías de la Información (ordenadores, Internet,
...).
La idea fue incluir la tecnología en la cultura. Por ello
uno de los objetivos principales fue llevar Internet a todos los
hogares. Otro fue llevar los ordenadores a las escuelas.
Se hizo un plan muy ambicioso. Un ordenador por cada dos
alumnos para uso de multimedia y métodos especiales para enseñanza.
Algo
que la primera vez a todos nos suena desorbitado. Pero en Extremadura
lo
hicieron.
El problema fue que cuando se trató de implantar se dieron
cuenta de que hacía falta pagar una millonada en licencias para
Windows,
Office y otros programas fundamentales. La inversión necesaria
solamente
en Software era de 3000 millones de pesetas, demasiado para Extremadura.
Pues buscando soluciones encontraron un sistema operativo
gratuito, lleno de aplicaciones que funcionaba en los PCs. No se
limitaron a tomar una distribución ya existente, sino que contrataron
una empresa para que realizase una distribución de Linux adaptada a sus
necesidades.
Así nació Linex, una distribución pequeña (uno de los
objetivos era que cupiera en un solo CD) y sencilla, pero con todos los
programas necesarios para el usuario normal (navegador, administrador
de
archivos, multimedia, paquete de oficina compatible con Office, etc).

Linex fue implantado en las escuelas y en la
administración
con un éxito asombroso. Adicionalmente se distribuyeron más de 80.000
copias con periódicos, revistas, etc. El coste total de producir la
distribución, copiarla, los CDs, los cursos a profesores, ... fue de
unos 300 millones de pesetas. Podéis hacer cálculos.
La rebelión de los gobiernos
La experiencia extremeña tuvo un impacto inimaginable. El
mismo Washington Post dedicaba más de dos páginas a un artículo sobre
la
región más pobre de España desafiando a la multinacional más poderosa
del mundo.
El ejemplo de Extremadura fue observado por otros
gobiernos
del mundo. En Andalucía la Junta está copiando las polítcas de
Extremadura. En otros puntos de España el movimiento del software libre
está siendo tomado por los políticos en distintos puntos e incluso se
llevó una iniciativa al Parlamento, aunque desgraciadamente no ha sido
aprovada.
Inglaterra desconfía de Windows porque, al no poseer el
código fuente, no sabe qué puertas traseras pueden haber para el
espionaje (se sabe que hay al menos una, sólo conocida por el gobierno
de los EEUU).
Francia, Alemania, China, Cuba están estudiando implantar
Linux, y no me extrañaría verlo pronto funcionando en Porto Alegre.
Mientras tanto Microsoft escribe artículos en contra de
esta tendencia, y ha empezado a mover ficha: ha prometido donar
software
a las regiones más pobres de España.
El imperio contraataca. Las respuestas de
Microsoft
En los primeros años Microsoft carecía de recursos para
enfrentarse al software libre de manera efectiva. Su estrategia era que
si surgía una posible competencia o bien la compraba para luego
destruírla o bien la hundía económicamente. Pero esto era imposible de
hacer con un producto que no pertenecía a nadie, y que no se sustentaba
más que con el trabajo de voluntarios.
Con el tiempo Microsoft ha encontrado respuestas y se
prepara para una lucha encarnizada. Las respuestas de Microsoft se
basan
principalmente en el desprestigio del software libre y la táctica de
sembrar miedo, incertidumbre y duda (FUD) mediante artículos y
entrevistas. La otra gran estrategia es hacer incompatibles los
estándares como se ha explicado más arriba.

Recientemente Microsoft ha lanzado una campaña para lavar su imagen. Quieren
mostrar la cara de una empresa líder pero responsable, que no va por
ahí
aplastando a los demás, y preocupada por sus usuarios, todo lo
contrario
de lo que siempre ha sido Microsoft.
.NET
.NET es la gran apuesta de Microsoft, para lo que se
está empleando el 80% de su presupuesto de investigación. Se trata
básicamente de una plataforma en la que los programas no se encuentran
ya en el propio ordenador, sino en servidores en Internet.
Esta tentativa es a mi modo de ver muy peligrosa. Ya no
tendremos un ordenador completo, sino que para usar los programas
requeriremos que los servicios nos sean concedidos por una empresa.
Si la gente empieza a usar .NET, se producirá el llamado
efecto de red. Cada vez más servicios de Internet estarán disponibles a
través de .NET, lo que hará que cada vez más gente no tenga más remedio
que usar el sistema .NET. Podría llegar el momento en que .NET fuera
necesario para acceder a la vasta mayoría de los servicios por
Internet.
Esto tendría dos efectos negativos:

Sin embargo la plataforma .NET proyecta una gran
sombra de miedo. Aún con el triunfo de las alternativas libres no me
gusta un futuro en el que las aplicaciones están en manos de los
servidores en vez de en las tuyas, y creo que se enfrenta a la
filosofía
del software libre.
Mapas Estratégicos
Circulan por ahí unos mapas
metafóricos sobre la Guerra del Software. De hecho en ellos se inspiró
la idea de este artículo, y el término Guerra del Software. No sé de
quien son, aunque el último parece que pertenece a un tal Li-Cheng Tai.
Cualquier aclaración al respecto será bien recibida.
El primero de todos parece ser que es este, ya apunta
datos muy interesantes.

El centro del territorio representa el imperio de
Microsoft. Como se puede ver, es el territorio más grande. También se
puede ver que tiene numerosas incursiones en las que ataca el
territorio
de sus enemigos, que son muchos. Estos territorios, una vez fuertes,
está perdiendo terreno ante Microsoft. Redmond es una ciudad de EEUU
donde se encuentra el cuartel de Microsoft.
A la izquierda tenemos en negro muchos de los
tradicionales
fabricantes. Vemos la asimilación de Apple, representada por Office,
que
se empezó a vender para el Mac.
OS/2 de IBM y BeOS son dos sistemas operativos
(OS=operating system). Parece que, aunque su territorio haya menguado,
han establecido una especie de trincheras, por lo que supongo que la
situación era más o menos estable.
HP parece que estaba "uniéndose al imperio". Por aquel
tiempo los cacharros de HP eran compatibles casi solo con Windows.
Más abajo podemos ver como Windows NT estaba desplazando a
los otros UNIX (retreat = retirada).
En color celeste uno de los frentes más sangrientos de la
guerra (y del que no he hablado mucho). Se trata de Sun Microsystem,
con
su sistema operativo Solaris y su lenguaje Java. Sun ha llevado esta
batalla al terreno de los tribunales, con numerosos y larguísimos
(muchos años) juicios.
En la esquina superior derecha en azul está el software
libre. Aquí se incluye principalmente a GNU/Linux, pero también a
FreeBSD, NetBSD y OpenBSD (otros sistemas operativos libres), a Perl
(un
lenguaje), a Apache (un servidor web), y a cualquier programa libre.
Esta zona es muy interesante. Aunque la dimensión del territorio me
parece un poco grande para entonces (no para ahora), las flechas son
bastantes descriptivas. Observad que ante el avance del Software Libre
Microsoft no puede hacer NADA. No puede comprarlo ni hundirlo, no tiene
medios para luchar contra él. Por eso es el único punto del mapa donde
el Imperio no sólo no puede expandirse, sino que encima tiene que
replegarse.
Por último en la esquina abajo a la izquierda, Netscape,
derrotada por Internet Explorer, se repliega y apoya el software libre
creando Mozilla (con el cual estoy editando este documento).
En principio iba a poner varios mapas, pero creo que me
conformo con el primero y el último, que es el siguiente.
Desafortunadamente es de Febrero del 2002, por lo que las últimas
noticias que he puesto en el documento no aparecen reflejadas.

Bien, ¿ha cambiado mucho? Veamos, en primer lugar a
aparecido un pequeño territorio llamado "Amiga", y también los
territorios de Corel Wordperfect y Novell. No es que sean nuevos, es
que
en el primer mapa no se consideraron.
En cuanto a territorios desaparecidos, en la esquina
arriba
ya no está BeOS, aunque vemos una flecha que pone "hacia Palm BeOS".
BeOS es el sistema operativo lider en los Palm, una especie de mezcla
entre ordenador y agenda electrónica. Microsoft ya está lanzando una
ofensiva hacia ese campo.
Ignoro por qué Apple ya no está "siendo asimilada", creo
que podría ser un error.
En el centro del mapa vemos una especie de borrasca y
dice:
"Aviso del Servicio Metereológico del Imperio: la tormenta DOJ se está
debilitando. Se prevee su disipación". La tormenta DOJ apareció en la
segunda edición de estos mapas y se refiere al juicio contra el estado
estadounidense por monopolio, iniciado en el ¿98? y que parece que va a
terminar pronto.
En el frente de Sun vemos que por fin han conseguido
grandes avances (esto ha sido recientemente), gracias a los resultados
de los tribunales. También vemos una flecha azul que dice "Open
Office".
Open Office es una versión reducida pero libre de Star Office, el
paquete de oficina de Sun. Open Office ofrece compatibilidad total con
Office de Microsoft, además de otras características extras que hacen
que le exceda en calidad (por ejemplo creación de PDFs y Flash).
Netscape está en serios problemas, por la indiscutible
supremacía de Internet explorer. Pulsa aquí
si quieres ayudarle bajándote su navegador (es gratis).
La Guerra del Software.
Por Mu.
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